Según Darwin, las emociones básicas (primarias: miedo, cólera, alegría y tristeza) son innatas o heredadas y las compartimos (hasta donde lo ha podido determinar la ciencia hoy) con los mamíferos superiores. Respecto a las emociones secundarias (amor, sorpresa, vergüenza y aversión) los teóricos no se ponen de acuerdo. Algunos autores interpretan que las ocho son emociones básicas y las secundarias son mezcla de las anteriores. En cualquier caso, hay mucha literatura al respecto para profundizar.
Las emociones son mecanismos defensivos que provocan reacciones ante diversos estímulos. Dependiendo de la reacción ocasionada, un animal tendrá más o menos posibilidades de sobrevivir en determinado entorno. Es decir, de desarrollar una conducta exitosa. Eso que ahora se ha dado en llamar Inteligencia Emocional y que no es ni más ni menos, que la capacidad para interactuar con el mundo controlando y utilizando las emociones.
Creo que en esto los perros nos pueden dar clases. Analizar el estado de ánimo ajeno y obrar en consecuencia es algo que hacen increíblemente bien. Me atrevo a afirmar que son capaces de distinguir entre por ejemplo, distintos grados de tristeza y “saber” cuando tirarse encima de ti para hacerte reír y cuando apoyar la cabeza en las rodillas y simplemente acompañarte. No es que lo intuyan. La explicación es mucho más sencilla: lo ven.
Cuelgo aquí el principio de la segunda parte de la serie documental de la BBC a la que me refería ayer. El titulo: “¿Tienen emociones los animales?”

Yo no sé si lo "ven" lo "intuyen" o lo "huelen" (ya sabeís el rollo de los olores químicos asociados a nuestras reacciones y estados de animo)... el caso es que me importa poco, para mi esa mirada que tienen es lo que marca la diferencia...lo dicen todo, son limpios.
ResponderEliminarA mi tampoco me importa. Tengo claro lo que creo, que es lo que veo y he visto. Pero es necesario demostrarlo. Para que todo el mundo tenga claro cuando esta provocando sufrimiento y la gente no se escude en que los animales no sienten. Todavía hay profesores en los colegios enseñando que los animales no tienen sentimientos y que se les puede hacer cualquier cosa porque no sufren. Y adultos que enseñan a los niños como emborrachar un murciélago o a cortarle las alas a una mosca. O que los llevan a una cacería de esas preparadas donde las piezas se ponen a tiro y aquello termina convertido en una orgía de sangre.
ResponderEliminarToda esta gente solo tiene una excusa: los animales no sienten. Hay que quitársela. Quizá sigan haciendo lo mismo de cualquier modo. Pero hay que dejarles sin excusas.